MANGOS POR RULOS
Desde que tengo uso de razón, como simple mortal, huésped en un pedacito de tierra insular. La energía eléctrica siempre ha sido la magia que sorprende a todos los isleños de esta parte del mundo. La llegada de la energía eléctrica, representaba un efecto de felicidad en cadena, que hacia saltar de alegría a todos los amiguitos del barrio, urbanización o residencial (aún produce ese efecto automático).
Con el correr del tiempo, he ido observando con impotencia, que el sector proletariado de nuestro país, está destinado a la miseria perpetua. No importa que acciones incoen, siempre este sector social estará destinado a la indigencia inmortal.
El espíritu inquieto y liberal, me ha llevado a realizar algunas investigaciones. En esa búsqueda, me he dado cuenta que la sociedad dominicana es objeto de una gran estafa, plagada de acciones pudendas, en ese sector en especial, que agravia nuestra calidad de vida, y que paradójicamente es el recurso de la naturaleza más abundante, porque está en todas las formas: La energía.
Son tantas las formas de canalizar y brindar energía, que me resulta difícil pensar que los dominicanos estemos ausentes de ella. Y más una isla como la nuestra, llena de privilegios naturales que nos convierte en una potencia de producción energética, inclusive para exportar y brindarle algo de luz a algún país vecino.
A veces me quedo absorto, cuando escucho algunos dislates, como aquel cable submarino desde Colombia hacia nuestro país, con el objetivo de proporcionarnos energía eléctrica, como si conectásemos a un desahuciado algo de suero, para que su defunción sea más placentera.
Tenernos potencialidades eólicas, en tierra y en mar; podemos producir energía por medio de sistemas solares, tenemos un gran potencial hidroeléctrico, potencial para producción de etanol. Y estas son solo algunas formas de energías renovables que podemos desarrollar en nuestra isla, solo con una planificación de estado que realmente represente los intereses de la unidad nacional. Esto es sin contar con otras formas de energías correspondientes a otras fuerzas fundamentales de la naturaleza.
No me cansaré de repetir lo mismo; nuestro país no padece déficit energéticos, solo somos víctimas pasivas de un sistema nefando que no invierte en otras formas de aislar la energía y conducirla hacia su compromiso social: la gente.
La solución al problema energético, no está en inversiones en el mismo sistema, sino en la puesta en marcha de otros modelos de producción de energía, focalizada en las potencialidades naturales de las diferentes regiones del país.
Solo el potencial de energía eólica en tierra, es 6 veces superior a la producción de energía actual (68300 Gwh/ 10700Gwh). Esto sin contar el potencial eólico marino.
Las pérdidas del sistema eléctrico, en su distribución es de 42.5%, muy por encima del promedio de pérdidas en Latinoamérica y el Caribe, que es de 13.5%. Esto indica la gran ineficiencia del sistema eléctrico dominicano. A pesar de ser la energía más costosa de la región.
Al parecer algunos países de Latinoamérica, aprendieron de los países colonizadores, pero nosotros aún no entendemos que el oro es mucho más costoso que los espejitos de cristal, en este monstruo llamado el libre mercado global.
Autor:
Omar Batista


By Politica & Juventud
,
0 Response to "MANGOS POR RULOS"
Publicar un comentario